sábado, 25 de abril de 2020

Pac Gramola 25 abril 2020 (Holiday Rap (1986) MC Miker G & DJ Sven)



El dueto holandés  MC Miker G & DJ Sven  obtuvo cierta notoriedad con esta canción: “Holiday Rap” en 1986 y luego desaparecieron. Posiblemente nos enfrentamos al peor vídeo musical de los años ochenta, lo que no es gran demérito (ahí dejo esta frase para los Karl Popper de la lingüística). Los dos holandeses no tienen sangre en las venas, el director del rodaje es calamitoso y el público asistente tenía que estar esperando otra cosa o la ingesta de bebidas espirituosa y estimulantes varios fue ostensiblemente insuficiente, porque nunca he visto reacción más fría a la entrada en el escenario de los artistas. El tema se basa en un mega éxito de Madonna de 1983: “Holiday” pero con nueva e insulsa letra pergeñada por estos neerlandeses. Al plagio legal, es decir al que paga royalties a los creadores originales se le llama, sample siendo esta canción uno de los primeros éxitos con esta práctica tan extendida posteriormente, en lo que los modernos llaman música urbana.
  
Falsacionismo, el conocimiento científico no avanza confirmando nuevas leyes, sino descartando leyes que contradicen la experiencia.

 ¿Por qué trae la Pac Gramola esta canción? Por que cuando la escuche en primero de Económicas me gustó y luego la olvidé. Hoy puede parecer chocante, pero aquellos sábados noche en la discoteca HH de Granollers era de lo más nuevo, de los primeros Rap de éxito, de lo más molón. No duré mucho en las discotecas, pero hasta Orson Wells sucumbió a la imperiosa necesidad de gustar estéticamente en su juventud por lo que adelgazó, luego como Orson me sustraje al influjo de las discotecas y de la juvenil estética;  vaya que también engordé.

  
Esa copa del 12 octubre de 1985 se la perdoné al HH de Granollers 
Me gustaría pensar que ciertos comportamientos y actitudes son modas pasajeras como lo fue el éxito de estos raperos. Hay muchas de estas nuevas actitudes que me molestan, lo que no puede dejar de ser una bonita señal de mi sobrevenida senectud. Me anquiloso, pierdo la flexibilidad mental necesaria para adaptarme al cambiante sino de los tiempos. Soy consciente y lo compenso, vive Dios que procuro compensar esa querencia. Pero no puedo comulgar con ruedas de molino. Jamás entenderé esta nueva tendencia de juzgar la obra de un artista, en cualquiera de sus vertientes, en función de las filias o atributos personales.  Cuando veo una película, leo un libro o escucho una canción no me planteo si me iría de cervezas con su creador. En mi debe aparece que me he tomado cervezas (y seguiré haciéndolo) con amigos que me han admitido que votan al diccionario sin páginas. Si yo me perdono mis incongruencias y contradicciones ¿cómo no voy a hacerlo con los demás? Me sorprende la facilidad con la que estos nuevos inquisidores se atreven a juzgar y sentenciar a personas que no sólo no conocen, sino que incluso ya fueron visitadas por la Parca et al.
No me iré lejos, en el fandom del fantástico (aficionados a la literatura de ciencia ficción, fantasía y terror) la invitación de Orson Scott Card al próximo Celsius 232 (una convención anual del género literario fantástico que se celebra en Avilés (Asturias)) generó un movimiento de rechazo en las redes sociales, decenas declararon su boicot e incluso hablaron de organizar una quema pública de sus libros. 

El fascismo evidente de Dredd se esconde en las acciones mejor intencionadas.

Estas encarnaciones del Juez Dredd  son minoría, sólo se representan a sí mismas, deseo que sean como los estorninos y con la próxima espantada modal abandonen el fandom llevando tanta paz como dejarían. Conocí a Orson en la Hispacon de Mataró de 1997, intercambiamos  protocolarias palabras de salutación. No me iría a tomar cervezas con él, pero no tengo el menor inconveniente en leer otra historia suya, si tiene la calidad de su “Juego de Ender” (mejor el cuento (1977) que la novela (1985), que se nota estirada) y en esa decisión no tengo en cuenta, ni que sea mormón o que sea un homófobo confeso. Tampoco me hubiera bebido un bourbon con Michael Jackson pero mi opinión sobre su persona no me impide disfrutar de su música. Ni dejaré de leer a Arthur Conan Doyle porque mirara por encima del hombre a todo el que no fuera inglés.
El juego de Ender (Ender's game, 2013, Gavin Hood)

Será que el anquilosamiento mental, del que hablaba antes, me atenaza con firmeza, pero me da que este reverdecer de la Contrarreforma madurará en caza de Brujas, pero estoy tranquilo la Parca me habrá recogido y tras de mí ni siquiera dejaré el más leve recuerdo, como hicieron MC Miker G & DJ Sven, ellos que al menos tuvieron son quince minutos de fama andy warholiana.


viernes, 24 de abril de 2020

Pac Gramola 24 abril de 2020 (Born to Die, (2012) Lana del Rey)




La neoyorkina Lana de Rey (1985) se hace notar en 2012 con el LP Born to Die, siendo también su primer single y la canción que trae hoy la Pac Gramola. Lana cultiva una imagen retro (los finos lo llaman vintage), hierática, fría, su imagen pública encaja con su música: lenta, parsimoniosa y nada optimista. The Boss nació para correr, Sara Evans lo hizo para volar, los soldados americano que sirvieron en Vietnam lo hicieron para matar, y esta belleza con aromas a Greta Garbo lo hizo para morir. Casi como un metrónomo, cada dos años lanza nuevo trabajo, trabajos melancólicos de universos pequeños y fríos. Sin embargo me gusta escucharla, pese que lo narrado suele ser desagradable y desasosegante, su voz aterciopelada y su eterna cara de desdén me atraen como una polilla a la luz de una bombilla, en una cálida noche de verano.



La sombra de Tánatos es alargada en Lana y no sólo en su primer LP exitoso. Tánatos, la Parca, el águila de Peter Gabriel en su “Solsbury Hill”, da igual como se haga llamar, coexistió más amablemente con nosotros, los que nos hacemos llamar “monos sabios”, pero ya no, ahora vivimos de espaldas a ella. La muerte es algo serio, trascendente, para toda la vida… vaya para después, después de la vida, para la noche más larga que decía Aute (un abrazo maestro allí donde te halles). Afrontarla era algo consustancial a nuestra naturaleza, no en vano para morir sólo hace falta estar vivo. No hace tanto nos hacíamos fotos con nuestros difuntos engalanados y posando como recién casados. Eso fue ayer, la profesora gallega de la Universidad de Heidelberg, Erica Cuoto-Ferreira lo cuenta maravillosamente en su libro de 2017 Cuerposlas otras vidas del cadáver editado por mi amigo Miguel Ángel Villalobos en GaskMask, ahora integrada en Ediciones el Transbordador

"La muerte que queremos ver es exótica pero no espanta el fallecimiento cotidiano" Érica Cuoto-Ferreira

Pero empezamos a ocultar la muerte, a no mostrar sus efectos, a banalizarla, incluso prohibirla en horario infantil, para exhibir una impúdica parodia de muertes violentas, gratuitas y vejantes en prime time.  ¿Cuándo y por qué cambiamos? No lo sé, pero si sé que una muerte cercana, posible e inexorable no es compatible con la actitud mental necesaria para que el Consumismo (que por definición es comprar aquello que no necesitamos) alcance su máximo esplendor. Se necesita una visión chispeante e infantil de la vida, para gastar con alegría un dinero que aún no hemos ganado.
El foco social deja de mostrar a adultos exitosos en la vida, pero ya cercanos a la muerte, para mostrarnos adolescentes que se niegan a convertirse en adultos: deportistas, cantantes, actores o simplemente celebrities (la quintaesencia de lo banal). Nuestra sociedad consumista requiere de ídolos que se crean eternos e inmortales, para ejemplificar al resto de la sociedad. Así nada es realmente importante, si tenemos tiempo para cambiarlo y enmendarlo. Y mientras se aposentan en peanas mediáticas jovencitos que a duras penas consiguen miccionar sin mearse los pantalanes, arrinconamos, desprotegernos  y olvidamos a nuestros ancianos.


La nada y sus oropeles, modelo de comportamiento consumista


Ahora, que ya he vivido más de lo que me queda, no me es tan extraña la idea de morir. Pero me asombra, que sorprenda, que lo admita. No es que la desee, ni la acelere, pero no es el monstruo innombrable que aterra a los críos al apagar la luz de su habitación. Ya he aceptado que he nacido para morir, y sé que la Parca me conoce y sabe donde vivo. Aquí la espero y mientras tanto: viviré. Consumir no es vivir, solo es:


”… Gastar dinero que no tenemos,
 en cosas que no necesitamos,
para impresionar a gente
a la que no le importamos. …”

Pie de vídeo. Creado por Teresa P. Albero @teresapalbero sonido Fernando Guzmán @ferguzu


como  bien dijo "probablemente" el célebre actor Will Smith. Hay debate sobre la autoría de tan brillante frase.






jueves, 23 de abril de 2020

Pac Gramola 23 de abril de 2020 (Wake Me Up When September Ends)


Tal día como hoy, en 2003, se cerraban las escuelas en Pekin para evitar la propagación del SARS. Leyendo la  entrada de Wilipedia siente uno un Déjà vu con el Cobi D19 (sí, lo llamo como la mascota de Barcelona 92 ¿y?) que echa para atrás hasta el más bregado.  No aprendemos porque no queremos y porque no interesa a las farmacéuticas. Es tan recurrente la aparición, cada 3 o 5 años, de una alarma médica que amenaza pandemia y con ella la llegada de los días de Sodoma y Gomorra en la Tierra, que uno no puede por menos que desearlos. Gesto rebelde forjado en tantos toques de carga de la trompeta del séptimo de caballería, que es hasta moralmente aceptable manifestar el más sincero apoyo a los pieles rojas. ¡Venga ya, a otro perro con este hueso!

¡Jerónimo! No dejes uno vivo
Cuando todo esto acabe y haya que estudiar la mortalidad del Cobi D19. Se harán los correspondientes tests de Chow (cambio estructural en el modelo generador de datos) para detectar si las tasas de cada país son significativamente diferentes entre ellos o no.  Se utilizará modelos que expliquen estas mortalidades en función de uno: la edad media de la población, dos el número de camas UCI por 1.000 habitantes y tres el porcentaje  de personas de alto riesgo.  Y como mucho alguna variable Dummy para testar estrategias de gestión diferenciadas entre países por ejemplo España e Italia versus Alemania y Finlandia. Pero tengo la intuición que esa variable ficticia en el fondo capturará una relación espuria, ya que la verdadera causalidad está en el diferencial del número de camas UCI por 1000 habitantes entre el sur y el norte de Europa. Pero aún es muy pronto para todo esto. Aún queda mucho por pasar, estamos lejos de haber alcanzado la inmunidad de rebaño, la ÚNICA estrategia de combate al Cobi a día de hoy. Y cada uno gestiona su curva de contagio en función de las camas UCI con las que cuenta. Y punto, obviamente nosotros estamos de los últimos. Todo lo demás será irrelevante, son cuestiones tácticas, ninguna estratégica. Porque esta partida nos toca jugarla con las tres cartas que ya he comentado. ¿Y cómo son? Una mierda.

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Sólo Japón es/será más viejo que España.
España es un país viejo en comparación a nuestros vecinos, (algunos dicen que el país más viejo del mundo), en España los recortes de sanidad del PP han sido más profundos y prolongados que en nuestros vecinos, poniéndonos a la cola de número de camas de UCI por 1.000 habitantes.  
No hay más ciego que el que no quiere ver, ni más agraviado que el que quiere estarlo. Por favor no me despertéis hasta que esto acabe, hasta que pase septiembre, cuando el otoño nos traiga el Cobi D20, y sea la hora de cerrar la temporada del D19: con sus muertos y sus luces.  Mientras tanto dejarme dormir.
La Pac Gramola respetuosa como siempre, con mis designios, trae a los californianos Green Day y su exitosa balada de 2005: Despiértame cuando setiembre acabe, en su inglés original: “Wake Me Up When September Ends”.


Here comes the rain again
falling from the stars
drenched in my pain again
becoming who we are

Aquí viene la lluvia de nuevo
cayendo desde las estrellas
empapando mi dolor de nuevo
convirtiéndonos en quienes somos.

Recordad: esto no acaba hasta que setiembre acabe.



El vídeo oficial de esta canción.



 

miércoles, 22 de abril de 2020

Pac Gramola 22 abril 2020

Ghostbusters (1984) Ray Parker Jr.


“Si quieres conocer a Fulanito dale un carguito”. Con este dicho nos referimos a un hijo de puta que se ha revelado como tal, recientemente. Esta reclusión nos está mostrando este extendido comportamiento en nuevas variantes: vecino que manda anónimos amenazantes a otro vecino, combinándolo a abandonar su vivienda por trabajar en algo, que diariamente a las 20 horas y desde su balcón aplaude a rabiar a aquellos que trabajan, de lo que trabaja su vecino, al que amedrenta. Porque es en nuestros balcones, donde aparece la otra variante de este comportamiento: la del “justiciero de balcón”, le faltan los reaños para ejercer de “justiciero callejero”. Estos Fulanitos de terraza abroncan a los viandantes cuando, según su docto entendimiento, no hay razón alguna para que esté en la calle, saltándose la orden de confinamiento voluntario (viva la contradicción) en la que se ha convertido este estado de alarma nuestro. Juez y verdugo, ungido por la cólera de Dios (lo que viene siendo la Deus Irae de toda la vida). La primera vez que conocí este fenotipo fue por prescripción de mi profesora de lengua castellana de 1º de BUP, no recuerdo su nombre, sólo que era morena, pelo largo y rizado, bajita, recién salida de la facultad y con gafas de montura redonda. Nos mandó leer “Fahrenheit 451” (1953) de Ray Bradbury (y antes el “Yo, Robot” (1950)  de Isaac Asimov). Yo sólo tenía 14 años pero debí haberle pedido matrimonio… ahora lo sé, lastimosamente en aquel entonces no. 
En la distopia de Bradbury los vecinos denuncian anónimamente a sus vecinos que poseen libros (delito penado con la muerte) utilizando para ello una red de buzones especiales. Los bomberos acudían prestos a atender la denuncia para quemar los libros y a sus dueños. El sueño perfecto del Gran Hermano orwelliano.


Delator de vecino con libros en Fahrenheit 451 (1966) François Truffaut. 

Nihil sub sole novum. Desde 1963 este comportamiento está estudiado, hablo de los experimentos de Stanley Milgram en la Universidad de Yale. El fin de la prueba era medir la disposición de un participante para obedecer las órdenes de una autoridad aun cuando estas pudieran entrar en conflicto con su conciencia personal. Los resultados son sorprendentes más del 65% de los sujetos dieron una descarga eléctrica mortal a un ser humano por fallar en las respuestas de unas preguntas, porque así se lo habían ordenado en el caso de no responder correctamente. Milgram tendría mucho que decir si en estos días nos viera en nuestros balcones o redactando los anónimos: el epítome de la hijoputez. No, y mil veces no, esta reclusión no nos va a enseñar nada. El Cobi D19 (sí, sé que no se escribe como la mascota de Barcelona 92 pero me da igual)  nos obliga a mirarnos en el espejo y como el Dorian Gray de Oscar Wilde vemos nuestra peor versión… esa que explica de donde salen los Fulanitos y los 3,6 millones de votos de los Diccionarios sin páginas de las pasadas elecciones.

 



La Pac Gramola nos regala el tema compuesto e interpretado por Ray Parker Jr.  para la banda sonora de la película dirigida por Ivan Reitman en 1984 y de cuyo título toma el nombre la canción: “Ghostbusters” (Los cazafantasmas). Se da la feliz coincidencia que el personaje Peter Venkman (interpretado por Bill Murray) es un investigador que está realizando un remedo del experimento de Milgram.  

No tengas miedo a los fantasmas, téngaselo a los Fulanitos del Diccionario sin páginas.


martes, 21 de abril de 2020

Pac Gramola 21 abril 2020

Serenade 

Hoy cierro el tríptico del Comandante Tom constatando que ya no miramos igual, ya no miramos a las estrellas. La NASA cerró sus vuelos espaciales y sólo mantenemos la Estación Espacial Internacional (ISS) casi como un monumento, un recuerdo de que estuvimos ahí. El destino nos ha alcanzado y no fue como Harry Harrison lo escribió en 1966, ni como en 1973 Richard Fleischer nos lo filmó: una distopía donde nada es más nutritivo que el cadáver de nuestros semejantes. 

Cuando el Futuro nos alcance


El futuro es más amenaza de Andrómeda que una odisea del espacio: dejándonos huérfanos de epopeyas donde emular a nuestro Major Tom. Pero no siempre fue así, los artistas de todo el planeta componían temas atraídos por la conquista estelar que se estaba viviendo, por la carrera espacial entre cosmonautas y astronautas. Momentos de gloria: mejor luchar por ser el primero en el espacio que hacerlo aquí en la Tierra, la guerra fría casi nos destruyó. Ahora ya nada queda, todo se perdió ¿todo? No, aún nos quedan aquellas canciones, pildorazos de futuro con un mundo que lo soñara, sal en herida abierta en nosotros: sus huérfanos.
Cerramos con la Band Steve Miller y su “Serenade” publicada en el LP “Fly Like An Eagle” de 1976. Una banda sonora para cuando nuestros sueños de futuro se olviden.
Los murcianos M-Clan hicieron una magnífica versión de este tema, modificando incluso la letra, que ya visitó la Pac Gramola el 5 de enero de 2020: “Llamando a la tierra”, motivo por el cual no son cuatro las sesiones dedicadas a nuestro Tom el astronauta, sino únicamente tres.



Suena y resuenan estos versos en mi espacial casco, que ya me gustaría que fuera casco espacial:

Wake up, wake up
Wake up and look around you
We're lost in space
And the time is our own

Despierta, despierta
y mira a tu alrededor
Estamos perdidos en el espacio
y el tiempo es nuestro

Nos perdimos sin salir de casa, sin mirar a las estrellas.



Loa murcianos M-Clan y su maravillosa versión de 1999, que nos visito la víspera de Reyes de 2020.



domingo, 19 de abril de 2020

Pac Gramola 20 abril de 2020





Peter Schilling (1982) Major Tom (Coming Home)

La Pac Gramola prosigue con las andanzas del Comandante Tom (Major Tom) creado por David Bowie en 1968. Pasó el tiempo y el músico alemán Peter Schilling, en su primer trabajo,  nos trajo la revisión de sus andanzas. Han pasado 13 años, estamos en 1982 en España se inicia el juicio por el golpe de estado de Tejero del año anterior (las sentencias serán muy complacientes), se juega el mundial de fútbol en nuestro país, la actuación de la selección roza el ridículo, entramos en la OTAN, se aprueban los estatutos de la mayoría de las autonomías y se abre la verga con Gibraltar. Argentina invade las islas Malvinas desencadenando una guerra contra el Reino Unido que perdió. Israel, para variar, invade el Líbano. Michael Jackson lanza el LP Thriller.

Schilling nos vuelve a narrar la aventura del Comandante Tom, pero allí donde Bowie deja el final abierto, Schilling ahonda un poco más. No sé porque la historia del Major Tom me recuerda al Mayor Grubert de El garaje Hermético de Moebius, sé que no comparten nada, pero como una invocación me asalta. Me hago yo también mayor como lo eran Tom y Grubert... yo que nunca pasé de cabo en el ejercito.


Finalmente el Comandante Tom llega a su casa, su nueva casa, una que huele al destino del astronauta David Bowman de 2001: Una odisea en el espacio (2001: A Space Odyssey, 1968, Stanley Kubrick) película que sin duda influyó en David Bowie a la hora de componer su “Space Oddity” en 1969.

Bowman coming home

La Pac Gramola trae la versión en inglés subtitulada al castellano, pero también la versión original en el alemán. Hay días que el águila del “Solsbury Hill” de Peter Grabiel , que nos visitó el 18 de diciembre de 2019, o el hogar al que finalmente arriba el Comandante Tom se me antoja apetecible y mientras tanto: perseveraré.

They don't realize, he's alive
No one understands but Major Tom sees
Now the light commands, this is my home
I'm coming home

Vuelvan a casa y no sólo por Navidad.



Y este es el vídeo de la canción original en alemán.


Pac Gramola 19 abril 2020

Space Oddity, 1969, David Bowie




Domingo desapacible de abril, ese mes que como a Sabina nos lo estamos robando los unos a los otros y todos a la vez. No he juntado fuerzas para enfadarme y soltaros un “cuñado speech”.

Back to the basics, hablaré de música, casi sólo de música. La Pac Gramola abre un tríptico sobre la odisea espacial del Major Tom, ese astronauta comandante del Glam. En el lejano 1969 se realiza el primer trasplante de corazón del mundo (fue en Alemania), se llega a la Luna, universitarios de Hardvard son heridos por disparos de la policía en las múltiples protestas contra la guerra de Vietnam a los largo del todos los EE.UU., John Lennon y Yoko Ono se encaman, Franco cierra la verja con Gibraltar y designa a Juan Carlos Borbón su sucesor, en Nueva York se producen las detenciones de homosexuales y transexuales que dan origen a las reivindicaciones del día del orgullo gay y se celebra el festival de Woodstock, primer vuelo supersónico del Concorde, en el Reino Unido comienza las transmisión de televisión en color, la CIA atenta contra el Partido Comunista Italiano lo que origina el nacimiento de las Brigadas Rojas, el virus del SIDA llega a los EE.UU. desde Haití y el británico David Bowie lanza su segundo Long Play con el título de la primera canción: Space Oddity, la trágica historia del Comandante Tom.

Siempre que escucho este tema, que aún hoy me sigue conmoviendo, me recuerda ese magnífico grito ecologista que es Naves Misteriosas (Silent  Running, 1972, Douglas Trumbull).


La última vegetación terrestre enmarcada en esas Naves Misteriosas.



Tell my wife I love her very much she knows
Ground Control to Major Tom
Your circuit's dead, there's something wrong
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you "Here am I floating 'round my tin can
Far above the moon
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do

Si caigo decidle a mi esposa que… ¡si no estoy casado!


Pac Gramola 25 abril 2020 (Holiday Rap (1986) MC Miker G & DJ Sven)

El dueto holandés  MC Miker G & DJ Sven  obtuvo cierta notoriedad con esta canción: “ Holiday   Rap ” en 1986 y luego desaparecier...